O las limitaciones de las listas

Por Oswaldo Osorio

Es un placer culposo hacer listas. Lo único cierto en ellas es que hay que creerles solo en la medida en que se comparta los criterios y el gusto de quien las hace. Esta lista, además, está llena de limitaciones: películas estrenadas en 2011, ni siquiera en Colombia, sino en Medellín, donde la oferta es menor.

Es por eso que muchos de los grandes títulos del año (Melancolía, El árbol de la vida, El niño de la bicicleta, Tenemos Papa, El artista…), no fueron contemplados, ya porque nunca se estrenarán en el país o porque se verán con un año o más de retraso. Lo importante de las listas es que son un referente, sobre todo para quienes no son muy cinéfagos y agradecen que alguien les limpie un poco la oferta de tanto ripio de celuloide que siempre abunda por ahí.

1. Medianoche en París, de Woody Allen. Esta cinta es una carta de amor que el siempre genial director neoyorkino le hace a la Ciudad Luz. En ella está lo mejor de su cine: serias reflexiones sobre el arte y el amor cruzadas por el humor y la fantasía.

2. Un año más, de Mike Leigh. Hecha por un director que nunca decepciona, esta cinta habla de personas corrientes que lidian con situaciones corrientes, y aún así, resulta una significativa historia, inteligente y cargada de connotaciones.

3. Lazos de sangre, de Debra Granik. Un conmovedor relato que se adentra en un desconocido sector social de Estados Unidos, donde violencia, familia y marginalidad están presentes en cada personaje y su visión del mundo. 

4. De dioses y hombres, de Xavier Beauvois. Un inspirador y reflexivo filme sobre la religión pero sin proselitismos, que habla con lucidez acerca de la naturaleza humana y de manera sosegada con su narración y sus imágenes.

5. El asesino dentro de mí, Michael Winterbottom. Descarnado e inquietante thriller que casi nos hace comprender  yapreciar a un asesino. Una historia de atmósferas densas y personajes impredecibles.

6. Bright star, de Jane Campion. La historia de un amor insatisfecho y un retrato del más puro romanticismo. El esbozo a trazos gruesos de uno de los cultores de este movimiento literario, el poeta John Keats.

7. Los colores de la montaña, de Carlos César Arbeláez. Esta entrañable película habla del conflicto colombiano con sutil contundencia, sin gritos ni sensacionalismo; así como de la naturaleza de los niños, sin empalagos ni sensiblerías.

8. En un mundo mejor, de Susan Bier. Los conflictos afectivos y familiares están aquí en  primer plano tratados en toda su complejidad, mientras de fondo, el gran tema de la venganza es cuestionado y analizado de manera inteligente e impactante.

9. Así se siente el amor, de Mike Mills. Una cinta que habla de la tristeza a partir de dos historias de amor, una filial y otra romántica. Un sutil relato que juega con el contrapunto entre la emotividad de las situaciones y el adverso estado de ánimo de su protagonista.  

10. Rompecabezas, de Natalia Smirnoff. Una historia de liberación que de forma mesurada e inteligente habla del universo femenino y del machismo institucionalizado por la familia y el matrimonio.

Publicado el 9 de enero de 2011 en el periódico El Colombiano de Medellín.

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