Amor filial y muerte

Por Oswaldo Osorio

Las películas con enfermos de cáncer en su argumento inevitablemente despiertan sospechas. No se puede negar que el tema casi siempre se ha prestado para sensiblerías, cargados melodramas y golpes de efecto argumentales. Pero ocurre que el director de esta película tiene un apellido con abolengo, que si bien esto no siempre es garantía de calidad, con frecuencia tiene algún significado, sobre todo si se trata del hijo de la principal figura de la historia del cine independiente norteamericano: John Cassavetes.

Sin embargo, Nick no sólo tiene apellido, si bien su obra está muy lejos del gran legado que su padre dejó al cine, ha sido realizada con entereza, aún bajo las reglas de Hollywood, y es dueño, al menos, de una pequeña joya de cine: She’s so lovely (1997). Esta nueva cinta parecía otra más de las que ha hecho adscritas a un género, en este caso al subgénero court room movie, o película de estrados judiciales: La niña que demanda a sus padres y todas las discusiones éticas y emocionales que este planteamiento y su esquema conllevan.

Pero Cassevetes desatiende el esquema y lo dinamita y enriquece con una estructura narrativa a saltos, a partir de la cual arma un fresco de causalidades, emociones y sentimientos, en el que se dibuja la arquitectura de esta familia en su difícil trance. Es una estructura que funciona a manera de pies de página, que abren largos paréntesis para explicar una línea de diálogo, una acción o hasta una mirada en el presente. Por lo que, cuando se vuelve del flashback, esa situación que estábamos presenciando cobra un sentido diferente o más profundo.

Es por eso que la película no se reduce a su síntesis argumental sobre la niña sana “usada” para aliviar a la niña enferma, ni al drama del miembro de la familia que padece de cáncer. La historia y la construcción de sus personajes buscan mayores alcances en los sentidos humanista y ético. Porque no es un asunto tan fácil como para tomar partido, pues ambas partes tienen razón, tanto la hija que no se quiere someter a más torturas médicas para salvar a su hermana, como la madre que tiene como prioridad preservar la vida de su otra hija.

De ahí que la historia esté más en función de hacer preguntas que de dar respuestas o sermones morales: ¿Qué tan lejos se debe llegar en la lucha para preservar la vida? ¿Qué es sacrificable de la vida en función de la vida misma? ¿Si el amor ciega pero también da fuerza, dónde está la frontera entre lo uno y lo otro y cómo se identifica? ¿Y cuando no se trata de una contienda entre enemigos, sino de una familia que se ama profundamente, cómo solucionar las posiciones irreconciliables?

Planteadas casi como un subtexto, estas preguntas cruzan todo el relato, mientras en la superficie somos testigos de una historia que alcanza distintos tonos, desde el humor, pasando por el romance adolescente, hasta la fábula emotiva y familiar. Es por eso que no puede ser vista simplemente como una cinta más sobre desahuciados, en especial porque, luego de todos esos cuestionamientos, la historia tiene un sorprendente giro final que le da una perspectiva completamente distinta al problema y, con ello, se transforma sustancialmente la situación, incluso los personajes.

De manera que estamos ante una modesta pero sólida historia que es capaz de poner en juego diversos elementos, tanto en sus recursos cinematográficos como en las ideas que planeta y desarrolla. Una película que consigue un buen trabajo de sus actores y, sobre todo, un tono que la aleja de los peligros del cine sensiblero, ese que chantajea emocionalmente al espectador con argumentos como el que aquí se relata.

Publicado el 13 de octubre de 2009 en el periódico El Mundo de Medellín.  

FICHA TÉCNICA
Título original: My sister’s beeper
Dirección: Nick Cassavetes
Guión: Nick Cassavetes y Jeremy Leven; basado en la novela de Jodi Picoult. Producción: Mark Johnson, Chuck Pacheco y Scott L. Goldman.
Música: Aaron Zigman
Fotografía: Caleb Deschanel
Reparto: Cameron Diaz, Abigail Breslin, Alec Baldwin, Jason Patric, Sofia Vassilieva, Heather Wahlquist, Joan Cusack.
USA - 2009 - 109 min.

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