Comando Hippie

Por Oswaldo Osorio

Fue Groucho Marx quien dijo que “inteligencia militar” era una contradicción de términos. Ahora, encontrar militares con poderes extrasensoriales, puede ser aún más insólito y contradictorio. Pero esa es, justamente, la premisa de este filme, la cual da como resultado una original y mordaz comedia que pone en juego una serie de ideas que contrastan con la mentalidad castrense, aunque es una comedia que empieza con el ímpetu de una carcajada burlona, pero termina conformándose con ser sólo una sonrisa cómplice.

Lo primero que llama la atención de esta comedia es el particular tono de farsa en que está planteada. El cine de Hollywood no se ha caracterizado por crear comedias muy sofisticadas, más bien la vulgaridad y elementalidad son sus rasgos distintivos, sin que esto quiera decir que no son eficaces, sólo habría que recordar algunas de las comedias de los hermanos Farrelli (Loco por Mary, Irene y yo y mi otro yo…), sólo por mencionar los últimos directores cómicos exitosos de Hollywood.

Esta cinta, sin embargo, está construida con un humor inteligente y cargado de sutiles guiños. Su relato crea una realidad insólita pero verosímil, como lo dicta el género dramatúrgico de la farsa, y propone unos ingeniosos personajes que son el punto de partida para una elaborada burla a la mentalidad de la milicia y a su modus operandi. Según la película, la idea es poder hacer la guerra sin violencia y dominar al enemigo sin utilizar la fuerza, esa es la contradicción de términos que el comando de síquicos contrapone a la inteligencia militar.

En el camino de llevar a cabo esta contradicción, la película crea una original parodia a la milicia y su objetivo, la cual empieza con el proceso de adiestramiento que, gracias al cine, conocemos tan bien por, entre muchas otras, aquella impactante primera parte de Nacido para matar (Kubrick, 1987). En este filme, en cambio, ese adiestramiento que está diseñado para formar y disciplinar máquinas de muerte, es trastocado por su antítesis, esto es, un método inspirado en algunos de los sagrados principios del hipismo: drogas, música y amor.

En este paradójico contexto argumental, son los personajes, igualmente paradójicos e insólitos, quienes se encargan de mantener el interés y la expectativa sobre el curso del relato. Porque son personajes, sobre todo el interpretado por Georges Clooney, de una naturaleza ambigua que permanentemente están jugando con la expectativa del público y la posible identificación que tenga con ellos. Y es que pueden resultar igualmente jocosos o dramáticos –incluso angustiosos– y, por momentos, parecen ser sólo unos fanáticos farsantes, pero en otros, unos verdaderos iniciados que pueden hacer todo lo que dicen.

El caso es que se trata de unos perdedores con una misión. Pero los estrellones que se dan contra las paredes son compensados con su fe, con esa convicción de que son especiales y que su fuerza síquica al final triunfará. Sin embargo, es ese triunfo final el que no convence del todo, pues a medida que se va develando la real naturaleza de algunos de estos personajes y los alcances de su misión, la expectativa se ve traicionada por promesas no cumplidas, ni los personajes ni el guión las cumplen.

Todo termina, entonces, redondeándose con una tibia crítica a los medios de comunicación y una alusión a las teorías de conspiración. Aún así, a pesar de tener un globo desinflado entre las manos al momento de iniciar los créditos finales, la sensación general de la película alcanza a ser satisfactoria y hasta estimulante. Su original historia, el tono de farsa y comedia sofisticada, la divertida parodia a la milicia y las críticas de fondo a la política, la guerra y los medios, son razones suficientes para salir agradecidos, como muy pocas veces ocurre, de una comedia de Hollywood.

FICHA TÉCNICA
Título original: The men who stare at goats
Dirección: Grant Heslov
Producción: Paul Lister
Guión: Peter Straughan, Jon Ronson,
Música: Rolfe Kent
Reparto: George Clooney, Ewan McGregor, Jeff Bridges, Kevin Spacey.
USA – 2009 – 93 min.

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